Japón Aug 21, 2026Añadir a favoritos

El gobierno japonés ha anunciado la disolución del Cool Japan Fund, su fondo de inversión dedicado a la exportación de la cultura popular japonesa. Creado en 2013, el programa nunca alcanzó sus objetivos a pesar de comprometer decenas de miles de millones de yenes.
El gobierno japonés ha anunciado oficialmente la fin del Cool Japan Fund (クール・ジャパン機構, Kūru Japan Kikō), su fondo de inversión público dedicado a la promoción y exportación de las industrias creativas japonesas en el extranjero.
Lanzado en 2013 bajo el gobierno de Abe con un capital inicial que alcanzó unos 52.000 millones de yenes (unos 330 millones de euros al tipo de cambio actual), el programa buscaba capitalizar el atractivo mundial por la cultura pop japonesa —anime, manga, videojuegos, gastronomía, moda, turismo— para convertirlo en un motor económico.
El fondo nunca logró demostrar su rentabilidad ni su impacto. Las críticas señalaban:
La paradoja del Cool Japan Fund ilustra una tensión profunda: la cultura japonesa se exporta desde hace décadas a pesar de las instituciones, no gracias a ellas. El anime, el manga, los videojuegos de Nintendo o Sony, el cine de Miyazaki conquistaron el mundo por vías orgánicas —fans, fansubs, Internet— mucho antes de que el gobierno decidiera destinar un fondo a ello.
Institucionalizar y financiarizar un fenómeno cultural vivo es un ejercicio arriesgado. La creatividad japonesa no carece de vías naturales de exportación.
La disolución del fondo no significa el fin del soft power japonés —todo lo contrario—. El anime bate récords de audiencia mundial, el manga domina las ventas de cómics en Estados Unidos y Europa, y el turismo en Japón se ha disparado tras la pandemia.
Lo que desaparece es un intento torpe de dirigir desde Tokio un fenómeno que se sostiene muy bien por sí mismo.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.