Juegos de vídeo Jul 23, 2026Añadir a favoritos

El colectivo italiano Molleindustria debía lanzar «Future? No Thanks!» en Steam el 22 de julio de 2026. Bloqueado el mismo día: la moderación de Valve exige más de tres semanas de revisión —en lugar de las dos anunciadas— para decidir sobre unas pocas decenas de polígonos sin textura que representan pechos y nalgas estáticos.
El colectivo italiano Molleindustria, conocido por sus juegos políticos (McDonald's Videogame, Phone Story, Every day the same dream), debía lanzar en Steam su nuevo título Future? No Thanks! el 22 de julio de 2026. El mismo día del lanzamiento, el desarrollador tuvo que anunciar un retraso: la revisión de Steam ya duraba más de tres semanas, mientras que la documentación oficial de la plataforma anuncia unas dos semanas para este control.
El punto de bloqueo identificado por la moderación de Valve: unas pocas decenas de polígonos sin textura que representan pechos y nalgas, estáticos en pantalla durante unos segundos. Sin textura, sin animación, sin un render fotorrealista — geometría bruta de un juego low-poly militante.
Llevamos siguiendo a Molleindustria más de quince años. El colectivo apuesta por un juego de autor asumido, a menudo poco rentable comercialmente, sistemáticamente político — es el estudio que fue el primero en señalar la ergonomía del burger-flipping al estilo McDonald's o la cara oculta de nuestros smartphones. En este caso, la desproporción nos salta a la vista: por un lado, una plataforma que referencia sin problemas novelas visuales eróticas ultraexplícitas vendidas bajo filtro «adulto»; por otro, un juego indie bloqueado por geometría sin textura.
El problema no es moral, es procedimental. La línea editorial de Steam sobre el contenido NSFW sigue siendo ilegible para los desarrolladores, y esto sigue costando caro a los pequeños estudios que no tienen medios para esperar tres semanas en la incertidumbre entre la versión final y el lanzamiento previsto.
Sin nota: el juego no ha salido.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.