Japón Jul 27, 2026Añadir a favoritos

Algunas tiendas japonesas de cartas Pokémon exigen ahora un escaneo biométrico para entrar. Una respuesta a la crisis persistente de las reventas salvajes, pero que plantea preguntas sobre la privacidad en el comercio minorista japonés.
El uso de reconocimiento facial en Japón sigue siendo regulado: paso por fronteras, aplicaciones bancarias, a veces en las entradas de edificios de lujo. Ver la tecnología desplegada a la entrada de una tienda de cartas coleccionables es, sin embargo, algo inédito —y es lo que reporta SoraNews24 sobre ciertas tiendas especializadas en Pokémon en el archipiélago (las card shops dedicadas, distintas de los Pokémon Center oficiales de The Pokémon Company).
La razón: la batalla interminable contra los revendedores (転売ヤー, tenbaiyā, «aquellos que compran para revender»), que acaparan los stocks de cartas raras (レアカード, rea kādo) para venderlas a precios multiplicados en sitios de segunda mano como Mercari o Yahoo! Auctions.
Según el artículo, la lógica es sencilla: el cliente escanea su rostro al entrar en la tienda; el sistema registra el paso y limita las compras repetidas de un mismo comprador en un período de tiempo determinado. Esta medida se suma a otras tácticas ya probadas en Japón en los últimos años: sorteos de acceso (抽選, chūsen), límite de un artículo por persona, obligación de abrir las booster boxes en el lugar.
Hay que contextualizar la medida. Desde 2020, el mercado de cartas Pokémon vive una burbuja especulativa global, impulsada por TikTok y YouTube. Las autoridades japonesas muestran su preocupación por las distorsiones del mercado secundario, y Nintendo/The Pokémon Company Japan multiplica las ediciones limitadas para intentar suavizar la demanda —sin éxito. El escáner en la entrada de una tienda de electrónica en Akihabara ya no sorprende; el reconocimiento facial, en cambio, marca un paso simbólico.
Dos lecturas chocan:
El dato interesante no es tanto el incidente como el precedente. Si el modelo funciona contra los scalpers de cartas, se extenderá a otros productos sensibles a la reventa: consolas en edición limitada, figuras, zapatillas. Japón tiende a normalizar rápidamente lo que funciona en tienda —y a exportar esas prácticas, como ya hizo con el sorteo de acceso para zapatillas, imitado ahora en Europa.
A seguir: la posible reacción de la Personal Information Protection Commission (個人情報保護委員会), la autoridad japonesa de protección de datos, ante este despliegue.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.